domingo, 31 de março de 2013

MORRO DOS CONVENTOS





Ao avistarem aqueles rochedos de até 80 metros junto à foz do rio Araranguá, os tropeiros comentaram: parecem conventos. E o nome pegou. Morro dos Conventos se tornou uma referência geográfica, assim como Torres, sessenta quilômetros ao sul, para os viajantes que percorriam o litoral do sul do Brasil. 
Localizado a oito quilômetros de Araranguá, o balneário se tornou um refúgio de quem busca sossego, devido às restrições de construção de prédios na área de marinha, entre a falésia e o mar. Assim, toda a foz do Araranguá, um rio de cor verde ou azulada, de acordo com o vento, ou barrenta, se chove na Serra, ficou preservada. A barra do rio também  muda de lugar, chegando a se mexer 700 metros a cada ano.
A vista lá de cima é deslumbrante. 


Um farol, no alto do morro à esquerda, orienta os navegantes


As restrições legais impediram o avanço dos prédios 



O hotel Morro dos Conventos


 

Vale a pena sair da BR 101 em Araranguá para ver estas paisagens.
A estrada é asfaltada e bem sinalizada.


A

quinta-feira, 21 de março de 2013

NO BOLERO, A ALMA LATINA



"Por eso me pregunto
Al ver que me olvidaste
Por qué no me enseñaste
Como se vive sin ti? "


"Esperame en el cielo, corazón"

"Besame con frenesí!"

"Pasarán más de mil años, muchos más
Yo no sé si tiene amor, la eternidad
Pero allá tal como aquí, en la boca llevarás sabor a mí."

"Aunque sean tonterías, escribime, escribime"

"Amor es el sal de la vida!"

" Te quiero con el alma!"



O bolero é o gênero musical que melhor serve para que os latinoamericanos expressem o seu romantismo - da paixão avassaladora à dor do abandono, da saudade.
Em ritmo lento, ideal para dançar de rosto colado, a forma clássica do bolero consiste em 32 compassos divididos em duas partes, os primeiros 16 em tom menor e os outros 16 em tom maior.
Tristezas,  o primeiro bolero conhecido, foi lançado em Santiago de Cuba por Jose Pepe Sanchez  em 1885, e dá o tom dos que viriam depois:
 Tristezas me dan tus quejas, mujer
 Profundo dolor que dudes de mí
No hay pena de amor que deje entrever
Cuánto sufro y padezco por ti.
La vida es adversa conmigo
No deja ensanchar mi pasión
Un beso me diste un día
Lo guardo en mi corazón.
Também cubanos eram Ernesto Lecuona, Frank Domingues, Oswaldo Farrés, Nilo Menendez e Gonzalo Roig.  
De Cuba, o bolero migrou para o México e de lá para Porto Rico, República Dominicana, Venezuela, Colômbia, Equador, Chile, Argentina e praticamente todos os países de língua espanhola e também para o Brasil. Mas foram os mexicanos que dominaram as paradas de sucessos, com composições de María Grever, Consuelo Velázquez,  Agustin Lara, Roberto Cantoral e Armando Manzanero. Entre os intérpretes, os campeões de vendas são os mexicanos Trio los Panchos, Eydie Gorme, Luís Miguel, os venezuelanos Los Bonchones,  o chileno Lucho Gatica, o argentino Gregorio Barrios.
No Brasil, Evaldo Gouveia e Jair Amorim, que nos anos 50 compunham sambas-canção, fizeram sucesso com vários boleros, interpretados por cantores como Altemar Dutra e Anisio Silva. 
Nas décadas de 1960 a 1980 o gênero, carimbado de cafona, ficou restrito a redutos boêmios, mas renasceu depois da redescoberta da música cubana no documentário Buena Vista Social Club, de Roy Cooder e Wim Wenders, lançado em 1999. Ibrahim Ferrer e Compay Segundo, aproveitando a volta por cima, gravaram discos solo com alguns sucessos de compositores mexicanos e caribenhos.
De uma riqueza poética e melódica incomparáveis, os boleros inspiraram intérpretes dos mais variados países e gêneros musicais, de Frank Sinatra a Julio Iglesias,   de Plácido Domingo a Andrea Bocelli, de Caetano Velloso a Maria Rita. 


El Reloj
Roberto Cantoral
Reloj no marques las horas
Porque voy a enloquecer
Ella se irá para siempre
Cuando amanezca otra vez

Nomás nos queda esta noche
Para vivir nuestro amor
Y tu tic-tac me recuerda
Mi irremediable dolor
Reloj detén tu camino
Porque mi vida se apaga
Ella es la estrella
Que alumbra mi ser
Yo sin su amor no soy nada
Detén el tiempo en tus manos
Haz esta noche perpetua
Para que nunca se vaya de mí
Para que nunca amanezca


Amor

Gabriel Ruíz e Lopes Mendez 
Amor, amor, amor;
nació en ti,
nació en mí,
de la esperanza;
amor, amor, amor;
nació de Dios,
para los dos,
nació del alma.
Sentí, que tus besos anidaron en mí,
igual que palomas mensajera de luz;
saber, que tus besos se quedaron en mí,
haciendo en tus labios la señal de la cruz...

Besame Mucho
Consuelo Velazquez,
o primeiro bolero que teve sucesso mundial

Besame, besame mucho
Como se fuera esa noche la última vez
Besame, besame mucho
Que tengo miedo perderte
Perderte después
 Quiero tenerte muy cerca
Mirarme en tus ojos, verte junto a mí
Pienso que talvez mañana
Yo estaré lejos, muy lejos de ti

Aquellos ojos verdes
 composto em 1929 por Nilo Menéndez e Adolfo Utrera
para louvar os belos olhos da cubana Conchita Utrera, irmã de Adolfo, autor da letra
Aquellos ojos verdes
de mirada serena
dejaron en mi alma
eterna sed de amar,

Anhelos y caricias
de besos y ternuras
 de todas las dulzuras que sabían brindar.
 Aquellos ojos verdes
 serenos como un lago
en cuyas quietas aguas un día me miré,
no saben las tristezas que a mi alma le dejaron
aquellos ojos verdes que ya nunca besaré.


Quiereme mucho
 Gonzalo Roig

 Quiéreme mucho, dulce amor mío
 que amante siempre te adoraré,
 yo con tus besos y tus caricias, mis sufrimientos acallaré...
Cuando se quiere de veras
como te quiero yo a ti, es imposible mi cielo
tan separado vivir...

Alguém me disse
Evaldo Gouveia e Jair Amorim

Alguém me disse
Que tu andas novamente
De novo amor, nova paixão, toda contente
Conheço bem tuas promessas
Outras ouvi iguais a essas
E esse teu jeito de enganar conheço bem
Pouco me importa
Que te vejam tantas vezes
E que tu mudes de paixão
Todos os meses
Se vais beijar, como eu bem sei
Fazer sonhar, como eu sonhei
Mas sem ter nunca amor igual ao que eu te dei.

Dos Gardenias
Antonio Machin

Dos gardenias para ti
con ellas quiero decir
te quiero, te adoro, mi vida.
Ponles toda tu atencion
porque son tu corazon y el mio.
Dos gardenias para ti
que tendran todo el calor de un beso
de esos que te di
y que jamas encontraras
en el calor de otro querer.
A tu lado viviran y te hablaran
como cuando estas conmigo
y hasta creeras
que te diran te quiero.
Pero si un atardecer
las gardenias de mi amor se mueren
es porque han adivinado
que tu amor se ha marchitado
porque existe otro querer.

 Esperame en el Cielo
Antonio Machin

Espérame en el cielo, corazón,
si es que te vas primero,
espérame que pronto yo me iré,
allí donde tú estés.
Espérame corazón,
si es que te vas primero,
espérame que pronto yo me iré,
para empezar de nuevo.
Nuestro amor es tan grande y tan grande,
que nunca termina,
y esta vida es tan corta,
y no basta para nuestro idilio.
Por eso yo te pido una vez más,
me esperes en el cielo,
y allí entre nubes de algodón,
haremos nuestro nido.
Nuestro amor es tan grande y tan grande,
que nunca termina,
y esta vida es tan corta,
y no basta para nuestro idilio.
Por eso yo te pido una vez más,
me esperes en el cielo,
y allí entre nubes de algodón,
haremos nuestro nido.


Sabor a mi
Álvaro Carrillo

Tanto tiempo disfrutamos de este amor
Nuestras almas se acercaron tanto así
Que yo guardo tu sabor
Pero tú llevas también, sabor a mí.
Si negaras mi presencia en tu vivir
Bastaría con abrazarte y conversar
Tanta vida yo te di
Que por fuerza tienes ya, sabor a mí.

No pretendo, ser tu dueño,
No soy nada yo no tengo vanidad
De mi vida, doy lo bueno,
Soy tan pobre que otra cosa puedo dar.

Pasarán más de mil años, muchos más
Yo no sé si tenga amor, la eternidad
Pero allá tal como aquí,
En la boca llevarás, sabor a mí.

Tu me acostumbraste
Frank Domínguez

Tu me acostumbraste
A todas esas cosas
Y tu me enseñaste
Que son maravillosas
Sutil llegaste a mi
Como una tentación
Llenando de ansiedad
Mi corazón.

Yo no comprendia
Como se queria
En tu mundo raro
Y por ti aprendi
Por eso me pregunto
Al ver que me olvidaste
Por qué no me enseñaste
Como se vive sin ti?

La Barca
Roberto Cantoral

Dicen que la distancia es el olvido
Pero yo no concibo esa razón
Porque yo seguiré siendo el cautivo
De los caprichos de tu corazón
Supiste esclarecer mis pensamientos
Me diste la verdad que yo soñé
Ahuyentaste de mí los sufrimientos
En la primera noche que te amé
Hoy mi playa se viste de amargura
Porque tu barca tiene que partir
A cruzar otros mares de locura
Cuida que no naufrague en tu vivir
Cuando la luz del sol se esté apagando
Y te sientas cansada de vagar
Piensa que yo por ti estaré esperando
Hasta que tú decidas regressar.



Traicionera
Gonzalo Curiel

¡Ay! Tienes alma de quimera
lo que más me desespera
es saber que no me quieres
y me dejas que te quiera.

¡Ay¡ Eres mala y traicionera,
tienes corazón de piedra
porque sabes que me muero
y me dejas que me muera.

Deuda
Julio Jaramillo

Por que tu eres asi
  el alma entera te di

y te burlaste tranquilamente  de mi pasion
Si triunfa el bien sobre el mal  y la razon se impone al fin
se que sufriras   porque tu hiciste sufrir mi corazon
 es una deuda que tienes que pagar
 como se pagan las deudas del amor

No voy a llorar
  porque la vida es la escuela del dolor
  donde se aprende tambien a soportar
  las penas de una cruel desilucion..

(embustera! engañadora!)



"Nosotros, los latinos, somos muy sentimentales."

Frase ouvida em todos os bares e cabarés latinoamericanos, de Ushuaia a Tijuana 





























quarta-feira, 20 de março de 2013

OUTONO

 

Praia do Imbé, RS, no primeiro dia do outono de 2013

segunda-feira, 25 de fevereiro de 2013

A BORÚSSIA DE OSÓRIO







De Osório até a Borússia é um pulinho - dois quilômetros de subida até o topo, mais outros dois para chegar até o topo do morro, onde estão as antenas de tevê e telefonia e a rampa para saltos de asa delta.
Muito poucos dos milhares de gaúchos que passam pela BR 101 rumo às praias do litoral norte se interessam por ver o que existe lá em cima da serra. O projeto da construção de um teleférico ainda é um sonho, mas a prefeitura está concluindo um mirante para atrair os visitantes. 
 Nos fins de semana, a estrada asfaltada vira pista para os ciclistas da cidade de Osório, que sobem o morro da Borússia para ver o belíssimo panorama, com o parque eólico e as praias lá ao longe.  



A capela do distrito de Borússia (foto) chama a atenção de quem vai pela estrada em direção a Caraá, onde estão as nascentes do rio dos Sinos.





sábado, 16 de fevereiro de 2013

THEOBALDO WEILER


PROFESSOR, COM MUITO ORGULHO  



Professor Theobaldo Weiler. Era assim que meu avô materno se apresentava. Tinha um orgulho enorme de sua profissão, e vibrava quando lia no jornal ou ouvia no rádio alguma notícia de um ex-aluno que se destacara na política ou na economia.
Nascido em Santa Clara, então distrito de Estrela, em 7 de junho de 1888, filho de José Weiler e Susanna Bender Weiler, Theobaldo estudou no Colégio Marista de Bom Princípio até 1912. Em janeiro de 1913 começou a lecionar numa escola de Lageado, e em julho daquele ano casou-se com Lúcia Dresch, com quem teve quatro filhos - Valéria, Hildegard, Virgílio e Ivo.  
Depois de dar aulas em escolas de Santa Clara, Feliz e Montenegro, se mudou para Boa Vista do Cadeado, hoje Augusto Pestana, perto de Ijuí. As escolas eram mantidas pelas comunidades de descendentes de  imigrantes alemães, que assim garantiam para seus filhos a educação básica, já que naquela época o governo brasileiro não tinha uma política de ensino público. Em 1940, com a declaração de guerra à Alemanha nazista, Getúlio Vargas decretou a proibição do uso das línguas alemã e italiana no país. Theobaldo ficou sem trabalho, pois não era fluente em português, e para sobreviver se associou ao genro Vilibaldo Heberle, meu pai, numa empresa de comércio - comprava produtos dos colonos e vendia a eles "secos e molhados" -  tecidos, bebidas, alimentos, instrumentos de trabalho etc.
Mas o professor não tinha foco nos negócios. Preferia trocar idéias com os fregueses, e na maioria das vezes as suas idéias era radicalmente contrárias às deles: apesar de terem nascido no Brasil, os colonos consideravam que a sua verdadeira pátria era a Alemanha, e Hitler o seu líder. Visceralmente contrário ao ditador, a quem chamava de este maldito cabo, Theobaldo, com suas opiniões ditas em voz tonitroante, afastava a freguesia...


  

Comemoração dos 50 anos de casamento de Theobaldo e Lúcia, com filhos, noras, genros e netos


Os avós Lúcia e Theobaldo com seis netos, filhos de Vilibaldo e Valéria Heberle: da esquerda para a direita, Inês (no colo da vó), Griseldis e Asta. Os guris: Milton, eu (o loirinho do meio)e Moacir.



Aposentado, o vovô passou a se dedicar ao que mais gostava depois de dar aulas: ler e escrever. Mandava regularmente artigos sobre a história do Rio Grande do Sul e os costumes da colônia alemã para o Anuário Inaciano (foto à direita), editado em alemão pelos padres Jesuítas do Colégio Anchieta, e para o Jornal do Dia, diário católico publicado em Porto Alegre que tinha um suplemento semanal em língua alemã. Seu último artigo foi publicado em 1972. Um ano depois falecia em Estrela, onde morava, aos 85 anos. Católico fervoroso, Theobaldo também participava ativamente das atividades de suas paróquias, especialmente dos corais. Na década de 60, quando vivia em Porto Alegre, costumava puxar o coro dos fiéis na missa dos domingos às nove horas na igreja São Sebastião, em Petrópolis.

O dia de Theobaldo e Lúcia começava sempre às sete horas. Ouviam o noticiário de meia hora da rádio Guaíba, enquanto tomavam café. Depois ele lia o jornal Correio do Povo, comentando as notícias que mais o interessavam - da previsão do tempo à guerra fria que ameaçava o mundo da época - enquanto Lúcia lavava a louça e limpava a casa.
Depois do almoço, o casal sempre rezava o terço, que invariavelmente terminava com uma prece: "Nossa Senhora Aparecida, livrai o Brasil do comunismo ateu!"
As tardes eram dedicadas à leitura e a redação dos artigos. Ah, e adorava conversar sobre política e história. Quando o assunto era a Segunda Guerra Mundial, ele sempre se exaltava ao lembrar os males causados pelos ditadores da Alemanha e da Itália. Citava um general alemão, executado  por traição: "Estes são os nossos chefes, um porco (Mussolini) e um burro" (Hitler).



Neste artigo, de 1972, Theobaldo escreve sobre as estradas no Brasil. Começa com as estradas que os imigrantes alemães encontraram no Rio Grande do Sul, ao chegarem a São Leopoldo em 1824,  e termina com o que havia mais moderno: a via Anchieta (São Paulo-Santos) e a Transamazônica. Ele publicou também uma pesquisa sobre as primeiras usinas hidrelétricas do Rio Grande do Sul, ainda no século 19. Elas tinham pequena capacidade de geração, mas se multiplicaram por dezenas de municípios e deram condições para a criação das primeiras indústrias de um Estado que até então tinha sua economia baseada apenas na pecuária e na agricultura.





"Aus des guten, alten zeit" (Dos bons, velhos tempos): numa série de artigos, Theobaldo descreve episódios da revolução federalista que só acabou com o acordo de Pedras Altas, em 1923. As batalhas entre maragatos e picapaus, que ensanguentaram o Rio Grande do Sul e sacudiram as colônias alemãs, foram vividos intensamente pelo então jovem professor nas colônias alemãs.



As fotos e reproduções são do arquivo de meu irmão Aldayr Heberle.

quarta-feira, 23 de janeiro de 2013

AS CASAS DE VERANEIO VIRARAM FORNOS



"Só vendo que beleza" (Henricão e Rubens Campos)

Eu tenho uma casinha lá na Marambaia
fica na beira da praia só vendo que beleza
tem uma trepadeira que na primavera
fica toda florescida de brincos de princesa
quando chega o verão eu sento na varanda
pego o meu violão e começo a cantar
e minha morena fica sempre bem disposta
senta ao meu lado e começa a cantar
Quando chega a tarde um bando de andorinhas
voa em revoada fazendo verão
e lá na mata o sabiá gorjeia
linda melodia pra alegrar meu coração
às seis horas o sino da capela
toca as badaladas da Ave-Maria
a lua nasce por detrás da serra
anunciando que acabou o dia.




Ter uma "casinha lá na Marambaia" já foi o sonho de consumo da classe média, que nos meses de verão encarava horas de viagem, muitas vezes em estradas de chão, para usufruir do privilégio de passar as férias à beira-mar. Geralmente de madeira, grandes o suficiente para acomodar as famílias, os parentes e amigos, todas tinham grandes varandas e redes para embalar os fins de tarde.






A partir da década de 1980, as casas de veraneio se tornaram mais sofisticadas, mas não perderam o encanto dos antigos chalés, com suas varandas e gramados.






E, nestes tempos de aquecimento global, em que cada verão se torna mais quente, as casas viraram caixotes de cimento e vidro.  Verdadeiros fornos. 


A tendência arquitetônica atual, com casas de linhas limpas,  já não dá prioridade para a iluminação, a aeração e a circulação interna.  Quadradas,  têm aberturas pequenas e pouco espaço externo. 
"A deficiência de ventilação e a excessiva insolação das fachadas têm que ser compensadas com o uso de aparelhos de refrigeração", define a arquiteta Diomery Bobsin, 
E, por mais absurdo que pareça, muros de vidro temperado agora estão substituindo as cercas de tela. São barreiras à passagem da brisa marinha - um contrassenso para quem vai ao litoral fugindo do calorão das cidades. 
Nada a ver com o espírito lúdico e o conforto ambiental das antigas casas de praia.






Na busca de segurança e de demonstrar ascensão social, as novas casas de praia ficaram isoladas por altos muros, grudadas umas às outras, dentro de condomínios - alguns de luxo, outros nem tanto. 
Acabaram a privacidade, a liberdade, o charme e a tranquilidade.
Como nas grandes cidades...


*** Se quiser ampliar as fotos, clique duas vezes sobre elas



quinta-feira, 17 de janeiro de 2013

A AMIZADE DE DEDÉ FERLAUTO E CÁTIA CORREA

 Ao pedir demissão de seu emprego de repórter de Zero Hora, no final de 1988, José Otávio  Ferlauto me "repassou" uma amiga: a fisioterapeuta Cátia Correa, então casada com o médico Antônio Quintanilha, dono da clínica Dr. Quintanilha, especializada em problemas de coluna.
Anos depois, Cátia se separou do marido e mudou radicalmente de vida. Acabou se mudando para Balneário Camboriú, em Santa Catarina, e nos perdemos de vista.
Há alguns dias, reconectados pela internet, Cátia - agora Catarina Correa da Silva - me mandou um e-mail perguntando pelo nosso amigo Dedé Ferlauto. Foi bem doloroso ter que informar que ele falecera há cinco anos em Florianópolis, para onde havia migrado.
Cátia me mandou então uma comovente crônica onde ela relembra como eles se conheceram e solidificaram uma bela amizade.  E o dia em que nos tornamos amigos, por um de tantos gestos generosos de Ferlauto.

*********.
Em primeiro lugar quero te agradecer por me dar a oportunidade de contar um pedacinho de minha história... De quando tive o privilégio de conhecer nosso grande amigo José Otávio Ferlauto... o grande Dedé.
Em 1988, depois de ter escrito um release para o Jornal Zero Hora (via fax – o que era usado na época), dias depois recebi um telefonema marcando hora para uma entrevista.
O dia chegou, fui avisada da chegada do jornalista. Como havia chegado antes do horário marcado fui até a sala de espera para recebê-lo. Era Dedé Ferlauto, com sua bolsa de couro a tiracolo, seu “oclinhos” redondos e todo cerimonioso. Muito discreto e eu muito falante... Faltando minutos para ser atendido, ele pediu para conhecer a clínica e quais os procedimentos que ali realizávamos. Soube que ele tinha muitas dores na coluna lombar e uma de suas filhas tinha uma escoliose. Chegou o horário da entrevista e eu o encaminhei até o gabinete onde Quintanilha o aguardava.
Na Zero Hora de domingo, no caderno especial a página central inteira era a matéria sobre a cirurgia da coluna com aparelho recém-patenteado pelo INPI, foi um assunto inédito na época. Fiquei encantada pela maneira correta e impecável com que foi escrita.
Nesta época estava terminando meu primeiro livro que utilizaria para os pacientes do relaxamento que atendia em nossa clínica. Decidi ligar para Dedé solicitando sua apresentação do livro. Ele, por sua vez ficou relutante dizendo que não era crítico literário. Expliquei de como havia gostado de sua matéria, sua maneira clara e racional em descrever um ato cirúrgico e sem ter um senão. Depois de muito insistir ele pediu para levar o manuscrito até ele na Zero Hora. Corri para lá e lhe entreguei.
Outra cópia entreguei ao pajador Jaime Caetano Braun, que todos os anos era convidado para se apresentar no aniversário de nossa clínica, dia 18 de outubro e dia do Médico também.
O tempo ia passando e não tinha retorno de Dedé, passei a lhe ligar semanalmente e sempre havia uma desculpa. Quando já se aproximava o dia 18 de outubro, ele sentiu que eu não entregaria para mais ninguém fazer a apresentação do livro, se rendeu e disse:
- Ok, vou ler.
Respirei aliviada e comecei minha contagem regressiva para o lançamento de meu livro.
No dia seguinte recebi seu telefonema marcando uma hora comigo, perguntei-lhe sobre seu melhor horário e marquei para aquela manhã mesmo. Estava ansiosa para saber o que ele queria comigo. Pensei, será que está aborrecido com minha insistência?
Chegou um pouquinho antes na clínica, passei meu paciente que estava a atender para minha assistente e fomos a um dos gabinetes para conversar. Sentei e ele permanecia de pé. Convidei-o para sentar ele disse que preferia ficar de pé, pois iria me fazer uma comunicação bombástica, ou melhor, vou te dar um “furo jornalístico”. Minha ansiedade e preocupação aumentavam a cada segundo.
Colocou um envelope sobre a escrivaninha e pediu para que não o abrisse primeiro deveria ouvi-lo. Eu me recostei na cadeira em que estava sentada e disse que era “toda ouvidos”.

Ele começou:

- Sabe, quando me pediste para ler teu livro, pensei: ich, uma dondoca, esposa de um médico famoso, quer entrar no embalo do marido e lançar um livro para se autopromover, deve ser uma baboseira. Mas ontem quando me ligaste resolvi ler para me ver livre da obrigação e não atrasar o lançamento deste bendito livro.
Na Zero Hora mesmo peguei o manuscrito e comecei a ler, ler, ler e reler. Quando acabei, senti um aperto muito grande dentro de mim e pensei: fui injusto em minha avaliação perante a tua pessoa, quero que me desculpes.
Sorri para ele, e ele continuou:
Agora o furo de reportagem ninguém sabe ainda. Só, claro, o cara que ouviu meu pedido. Li teu livro e ele me deu respostas que passei a vida toda a procurar, você conseguiu abrir meus olhos e ver o quanto estava trilhando um caminho errado e me auto punindo.

E num único fôlego me disse:

- Pedi demissão da Zero Hora.

Espantada lhe disse:

- O que ?! Enlouqueceste?
- Não, teu livro me mostrou que estou fazendo aquilo que não gosto, que me prejudica, que me corrói por dentro.

Agora sim, podes ler o que escrevi sobre teu livro, é minha apresentação.

“Uma mulher se esparrama nestas páginas. Revela-se toda e também a seus habitantes mais íntimos. Desdobra-se, perscruta, avança sinais, revela verdades.
O relato poderá parecer demasiado simples, mas através dele (vencidos os preconceitos que me afastavam do tema) encontrei algumas respostas importantes e – pelo menos – uma fundamental, para muitas das perguntas que venho fazendo a mim mesmo desde o tempo da idade da dúvida.
Ela não precisa de apresentação. O livro o é.
De mais a mais, o que é que eu estou fazendo aqui?

Dedé Ferlauto"

Com isso, iniciamos uma bela amizade de confiança e harmonia.
Passei a atendê-lo na clínica com seu problema na coluna e sua filha com sua escoliose.
Nossa amizade se fortaleceu quando um dia me ligou e me disse:

- Vou passar ai e te levar na Zero Hora, eu quero te apresentar um grande e educadíssimo amigo.

Ao chegar à Zero Hora levou-me até a sala que ele sempre me recebia e apresentou-me:

- Este é Clóvis Heberle, o grande amigo que te falei e que agora está em meu lugar.

Cumprimentamos-nos e Dedé falou para ti:

- Esta é uma grande amiga que já te falei, trate-a bem, pois é uma pessoa muito importante em nossas vidas.

E... A partir desse dia passei a ter um grande amigo chamado Clovis Heberle.

Obrigada Amigo

Catarina Corrêa da Silva